Casas cerradas mientras los moradores miran por las ventanas desde dentro, calles vacías y panfletos amenazantes circulando a través de redes sociales. Hoy estamos como en tiempos de Covid – 19 en su pico más alto. Es lo que vive en Santa Marta, y de su nombre “La Perla de América”, poco queda.
En algunos sectores desde el mediodía del 22 de septiembre, las esteras de las tiendas bajaron sin esperanzas de subir, hasta nueva orden. Colegios y universidades cancelaron clases por ataques y vandalismo, entre ellos quema de vehículos de carga, busetas y un taxi. Hay preocupación total.
Esto es consecuencia de un paro armado de 48 horas y una escalada violenta atribuida a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). Ahora se espera que el Alcalde, la gobernadora y el Presidente de la República tomen las riendas del asunto, para que haya una salida al conflicto social que haga volver a la normalidad y la ciudad deje de lucir como un escenario de cuentos de hadas abandonado.
