La mañana del 10 de agosto, Colombia experimento uno de los movimientos sísmicos más fuerte de los últimos años. El epicentro, en cercanías de San José del Palmar, en el departamento del Chocó y se sintió con intensidad en gran parte del territorio nacional.
Los mayores daños se concentraron en el Chocó, el Eje Cafetero y Valle del Cauca donde alrededor de Quibdó, Pereira, Manizales, 60 edificios colapsaron, se reportan alrededor de 169 personas fallecidas, 570 y decenas de desaparecidos. Las labores de búsqueda y rescate continúan.
Aunque en Santa Marta también se sintió, la situación no pasó a mayores, pues algunos oyentes desde Mamatoco, Gaira, Pescaito otros sectores, desde la mañana reportaron su preocupación al respecto e informaron que estaban a salvo.
Frente a esta situación, el Episcopado Colombiano, a través de un comunicado oficial recuerda que: «nadie puede afrontar solo una emergencia de esta magnitud. Colombia está llamada a reconocerse como una sola familia y a responder al sufrimiento de los hermanos con solidaridad».
